Cómo superar tus resistencias con el dinero

La economía y la rentabilidad son de los principales pilares que deben estar sólidos y firmes para que nuestra enseñanza germine y crezca. Así que, ¿cómo superar tus resistencias con el dinero?
Cómo superar tus resistencias con el dinero

La economía y la rentabilidad son de los principales pilares que deben estar sólidos y firmes para que nuestra enseñanza germine y crezca. Así que, ¿cómo superar tus resistencias con el dinero?

Siendo profesores de yoga y dedicados en cuerpo y alma a difundir la enseñanza encuentro que tenemos muchas resistencias internas con el dinero.

Mejorar tu relación con el dinero es fundamental si quieres crear un modelo de enseñanza sostenible, rentable y próspero. De lo contrario, siempre encontrarás “motivos” que de un modo u otro paralicen tus sueños y progreso.

El tabú en torno al dinero y el yoga ya no es tan heavy como hace unos años pero aún así continúa siendo un tema enquistado y maltratado.

Pero no es sólo cosa de los alumnos…sino también de muchos profesores.

TUS RESISTENCIAS CON EL DINERO

Me explico….el dinero en sí es neutro, es una herramienta, un vehículo que sirve a nuestros propósitos y nuestras prioridades.

Yo puedo pagar gustosamente el alojamiento de un fin de semana en un spa por 600€  porque lo valoro y lo coloco como una prioridad en mi vida y rechazar un vestido de 600€ porque, aunque piense que es el más bonito del mundo, no es una  prioridad para mi.

No entro en juzgar si priorizar el spa sobre el vestido me hace mejor o peor persona. No va por ahí la cosa.

Hablo de que, en nuestra sociedad, una de las maneras que tenemos de posicionarnos y de valorarnos es poner precio a las cosas. Pero en nuestro campo lo tenemos “complicado” porque nos movemos en un terreno ubicado en la espiritualidad.

En el fondo confundimos humilde con espiritual, pobre pero bondadoso….y, creemos que para alcanzar un estado de iluminación debemos desprendernos…de todo.

Yo creo que la época de los grandes maestros despegados despojados de bienes ha evolucionado a maestros que viven y conviven entre nosotros. Creo que hoy podemos encontrar a  grandes seres que comparten su visión del yoga pero que son consecuentes con la sociedad y el tiempo que les ha tocado vivir.

Te cuento todo esto porque, de nuevo, vuelvo a poner el foco en nosotros, en nuestra responsabilidad y en el papel de educadores y transmisores de valores.

Porque, en muchas consultorías privadas con los alumnos hemos tratado el tema del dinero. Porque los primeros que no cobramos lo que sentimos  somos nosotros. Y entramos en un bucle de frustración y de bloqueo porque sólo con las clases no se puede….

El problema por tanto no está en el dinero, ni el precio, esta la valoración que tú mismo haces de tu trabajo, de tu posición y de tu autoestima.

Tememos pedir dinero por miedo a parecer egoístas y avariciosos.

Tus alumnos te tratarán tal y como tu te muestres y te valores a ti mismo. Así que si tú das sin pedir nada a cambio, gratis o cobrando muy poco, esas serán las expectativas que tendrán sobre el valor que reciben de tu enseñanza.

Querer tener o cobrar dinero no es malo, ni egoísta, ni significa que por cobrar más por tus clases le vas a restar riqueza a otro.

Porque ninguno de nosotros llegará lejos si no podemos pagar las facturas. El dinero no da la felicidad, pero nos da tranquilidad y libertad.

Estos tabúes con el dinero se gestan en nuestra infancia y suelen ser un reflejo de lo que creían nuestros padres…cambiar esta mentalidad de la “precariedad” a la “abundancia” es algo que se consigue poco a poco, día a día. Pero es posible y te invito a hacerlo.

Vuelvo a repetirte que para construir un  un modelo de enseñanza sostenible, rentable y próspero necesitas hacer las paces con el dinero. Reflexiona sobre ello para encontrar el equilibrio en una enseñanza que te sustente pero que sea respetuosa con lo que quieres ofrecer y recibir de la vida.

 

Todo esto lo trataremos con la atención y el cuidado que merece en mi  Programa #YoguiEmprendedor que abrirá sus puertas en enero 2020

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Susi, ¿por dónde empiezo? Esa es la pregunta que más os inquieta y ya tengo la respuesta.

¡Vamos!

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  1. Genial, Susi. Poniendo siempre sensatez y realidad.
    Gracias. Namasté

    1. Siempre Maria Isabel, de eso que no nos falte 😉

  2. No pienso que en el yoga no puede haber relación con el dinero es un trabajo mas y necesitamos vivir de ello. Que precio tiene el master quiero apuntarme me interesa seguir aprendiendo contigo susi , gracias por todo buen día

    1. Hola Adriana, tienes toda la razón, es una parte más de nuestra enseñanza. Todos los detalles del curso se publican el próximo miércoles 6 de junio 🙂

  3. Me encantó tu artículo. Es tan cierto….llega en un momento en que justo una llega nuestra está por cerrar un espacio de yoga porque los números no cierran…..Que tiene que dedidcarse más a eso que sí le deja dividendos y es co los he para sus facturas. Somos los encargados de educar a otros sobre lo que vale nuestro trabajo….

  4. Hola, Susi:
    Me encanta lo que haces, porque siempre das en el clavo acerca de todas esas cuestiones con las que lidiamos los que nos dedicamos a enseñar yoga. Yo llevo en esto de enseñar yoga desde hace algunos años, pero siempre me he sentido muy limitada en el tema económico. Al principio lo justificaba con que era novata, y cómo iba a pedir a alguien dinero si «aún me faltaba rodaje». Pero con el paso del tiempo he ido adquiriendo conocimientos, haciendo cursos, invirtiendo bastante dinero en formarme y tener esa «seguridad» en mí misma.
    Sin embargo, ahora me encuentro con el problema de que tengo alumnos que están contentos con mis clases, a los que les he dado un precio por las clases; pero sin embargo, siento que debería aumentar el precio de las mismas. Pero no sé muy bien cómo abordar el tema sin enfrentarme a una situación tensa.
    Por hacernos una idea, creo que lo justo en mis clases sería aumentar diez euros respecto al precio actual, sin embargo, no soy capaz de abordar el tema y temo que simplemente dejen de venir porque les parezca a ellos excesivo.
    Con estos consejos, me queda un poco la tranquilidad de saber que, en realidad, nos pasa a muchos profesores de yoga.
    Con suerte, trabajos como el tuyo nos ayudan a dignificcar nuestra profesión. Y a no temer a pedir lo que de verdad consideramos que vale nuestro trabajo. Porque, al final, como dices, es muy frustrante.

    Muchas gracias.

    1. Gracias Miriam por tu comentario y por contarnos tu experiencia. Sí, estos temas aún son un poco tabú entre los profesores de yoga, no se habla de ellos abiertamente y nos da la sensación de que estamos solos ante el mundo. No es así, casi todos pasamos por situaciones parecidas…entiendo perfectamente lo que dices, una subida de 10€ puede ser muy llamativa, plantéate subir 5€ a partir de septiembre y en enero otros 5€. Por si te resulta más cómodo a ti, pero vaya, que opiniones en contra siempre salen…el tema es que si tu lo sientes necesitas respetarlo. Animo.

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