Cómo nutrir la creatividad de tus clases de yoga

¿Eres profesor de yoga y te preguntas cómo nutrir la creatividad de tus clases de yoga? En este post te doy algunas ideas para ello
Cómo nutrir la creatividad de tus clases de yoga

¿Eres profesor de yoga y a veces te preguntas cómo nutrir la creatividad de tus clases de yoga? 

Hay momentos en la vida en que nos abrimos a una sensibilidad diferente, probablemente alterada por las circunstancias, el entorno o nuestro propios ciclos internos. Ahora da la casualidad de que estamos todos ahí, viviendo un momento crucial en nuestra vida,  y puedes ver a tu alrededor cómo cada uno de nosotros va encontrando su manera de vivirlo. 

Es un momento de transición inigualable y es duro.

Porque, pese a la «conexión» digital que se ha despertado estamos solos en casa y se nos ha limitado la libertad y el contacto.

Reflexionando durante estos días sobre cómo nos estamos sosteniendo los profesores de yoga, ofreciendo recurso y apoyo a los demás. Y viendo que muchos de vosotros me habéis compartido vuestra necesidad de pausa y de descanso abro esta conversación para ubicar el centro de nuestra fuente e inspiración. 

El desafío de la creatividad aparece de vez en cuando en la vida del profesor de yoga. 
Puede que alguna vez te has sentido estancado, que percibas que tus clases se han abocado a la monotonía y que, aunque lo sostengas porque eres muy profesional y sabes dirigir, en el fondo sientes que necesitas una pausa, un soplo de aire fresco.  

Si te has sentido en ese lugar en algún momento hoy vamos a darle un poco de espacio y quizá algunas ideas para refrescar y abonar. 

CÓMO NUTRIR LA CREATIVIDAD DE TUS CLASES DE YOGA

Para mi es importante, como docente, transmitir desde un lugar conectado con mis valores y propósito. Por ello, tras indagar mucho, he definido que mi fórmula se parece a esto:

INTENCIÓN —> confianza —> CREATIVIDAD. 

Wayne Dyer decía que la intención no es algo que hacemos sino algo con lo que conectamos. 

Más aún: no es que ahora estemos desconectados. Esa fuente, en realidad, siempre está presente, nuestra tarea, de alguna manera es dar un paso atrás, desaprender, vaciar para retirar capas de ese canal que ya existe. 

¿Cómo hacemos para “no hacer” y purificar nuestra conexión con la intención?

  • Invitarnos a habitar un espacio de mayor pausa. 
  • Descender el nivel de estímulos y ruido exterior
  • Siendo muy selectivo con los que consumimos 
  • Desarrollando la paciencia. 

El eslabón que vincula la Intención con la Creatividad es la confianza absoluta. La certeza. 

En la confianza no entran dudas serias, se desintegran porque tu conexión es absoluta. 

Puede que lo que surja  y brote sea aparentemente ilógico en base a la información que tienes, pero en el fondo tu “sabes” que es el paso o la decisión o la orientación que tu necesitas, porque proviene de ese espacio donde no rige tu información terrenal. 

Así de sencillo y complejo. 

Por tanto, la manera en la que yo entiendo el proceso creativo (en su primera etapa) es también un espacio de “no hacer”. La creatividad brota, se intuye cuando uno está conectado. No se puede forzar o por lo menos yo no puedo. 

Tampoco se le puede meter prisa, los pulsos intuitivos llegan a su ritmo y son como piezas de un puzzle que se va componiendo a su manera. 

Hasta que de repente lo tienes y entonces se abre otro proceso en la creatividad. El de bajar a tierra y materializar esa idea: investigación, validación, composición, etc. 

Pero, ¿cómo puedes favorecer ese estado creativo como profesor de yoga?

Intuyo que se pueden abrir muchas puertas a la creatividad, tantas como personas. 

A mi me ha ayudado personalmente buscar formas de movimiento diferentes a las habituales. Crear nuevos hábitos de movimiento te ayuda a encontrar espacio para nuevas formas de pensar. 

Te recomiendo muchísimo esta Ted Talk de Amy Cuddy sobre el lenguaje corporal y su conexión con nuestra identidad

Moverme distinto favorece que piense de manera distinta. 

También me ha ayudado la oración. 

Mi primer contacto con el rezo me lo enseñó mi madre. En la cama, antes de dormir. Me sostuvo muchos años, hasta que lo perdí, me desconecte. Pero regresó con Wayne Dyer. Lo volví a perder un tiempo, y “curiosamente”, regresó hace más de un año a través de una conversación muy reveladora con Julia Zatta. (gracias a los tres). 

Hoy es parte de mi día y algo me dice que…. se queda conmigo. 

Cuando estés perdido solicita guía, reza, ora. A quién tú quieras… y sólo… confía, observa, ten paciencia. 

Cómo ves, el gran salto para llegar a una creatividad vibrante y noble es la fe, la confianza plena en que la vida sostiene y guía. 

En este vídeo conversamos Dani, Naia y yo sobre estos temas. 

Es la recuperación de un directo de instagram así que la calidad no es de las mejores, aún así, confío en que suma más detalle y siento que debo añadirlo a esta importante conversación 😉

Naia y Dani son alumnos del Programa Yoguiemprendedor y dueños de Montana Estudio de Yoga en Vitoria. Son profesores a los que admiro y con los que conecto muchísimo. Pásate a conocerlos: 

Página web Montana Estudio de Yoga .

Susi, ¿por dónde empiezo? Esa es la pregunta que más os inquieta y ya tengo la respuesta.

¡Vamos!

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