Las mutaciones de una profe novata

*Este es un post invitado  Recojo encantada la invitación de Susi a asomarme a este portal, esperando aportar lo único que puedo: el testimonio simple de una novata en esto de dar clases de yoga. Así pues, he preparado un menú sencillo; traigo una crónica mutante: la evolución de este primer año. Aunque algo ya…
Las mutaciones de una profe novata

*Este es un post invitado 

Recojo encantada la invitación de Susi a asomarme a este portal, esperando aportar lo único que puedo: el testimonio simple de una novata en esto de dar clases de yoga.

Así pues, he preparado un menú sencillo; traigo una crónica mutante: la evolución de este primer año. Aunque algo ya conté hace un tiempo, otros cuantos meses, clases y más clases, la dejan a una con ganas de reconsiderar las cosas.

Y es que… no sé cómo os veis lxs que habéis empezado hace poco, a vosotrxs mismos. En mi caso, esto va cambiando más rápido, que un camaleón paseando por un campo de flores de colores:

● Primero pensé que jamás daría clase
● Luego empecé a dar clase y sentirme como una farsante
● Ahora que mi primer curso está acabando, la imagen que más se aproxima a cómo me siento es, la de un bebé sonrosadote.

Veamos cómo ha sucedido tal transfiguración:

Los primeritos días, sin poder evitarlo, tenía un miedo brutal a que los alumnos se dieran cuenta de que no sabía gran cosa … ¡(Mon dieu! quién me creo yo para dar clase!) La propia Susi lo explicaba no hace mucho en su blog fantásticamente cuando explica “el síndrome del impostor” : pues así claramente estaba yo.

Pero creo que tras este año, he dado con “la cosa”. Y la cosa es, asumir lo que una es: una profe novata que está aprendiendo: ¡sí, sí y sí! no tienes ni idea, no sabes nada de nada (en comparación con lo que te queda por aprender, claro) Así que, ¡a asumir se ha dicho!

Si parto de la certeza de que no sé nada… todo cambia! (Sócrates estaría encantado con mi conclusión).

Pongamos que soy un bebé: Ya sé, los bebés somos un poco una lata, pero damos muchas alegrías: A los que vean a un ser lloriqueante y ya se pongan nerviosos, tranquilos, mejor téngase en la cabeza imagen de bebé con dedos redonditos como gominolas que camina solo por primera vez.

“Los mayores”, otros que saben más, nos ayudan

Cuando hablo con lxs otrxs profes veteranxs no siento que “juzgen” si no que solo “observan” y miran con cariño los primeros pasos torpes que voy dando (tan mooonossssssss).

Así que lo propio es ir toda contenta, alucinando a cada paso, preguntando y asimilando lo que me cuentan los que saben más.

Nos caemos pero no nos rompemos

Creo que es habitual que se piense que equivocarse es un error. Pero si lo ves desde esta perspectiva (recién denominada la perspectiva del bebesote) un error es una oportunidad de aprender. Un recurso didáctico de primer orden. Hay que sacarle el máximo provecho.
Meter a zoca, que se dice en gallego, ¡a cagarla, a meter la gamba!

Si es que los niños son de goma!…

Aquí lo que importa es cómo te lo tomas cuando te equivocas. A veces, los errores, te enseñarán que cuando te caes “el suelo es malo” (le echas la culpa a otros) o esperas a que te vayan a recoger como locos (montas un drama)… o simplemente te levantas por ti mismo (y asumes el aprendizaje) y a correr que son dos días!
Y éteme aquí la cuestión:

¿Cómo asimilas ahora tus errores en clase? ¿eres de goma o de cristal?

Somos como esponjas

Nosotros, los bebesotes, todo lo que vemos, lo imitamos. Estamos muy abiertos a cambiar, a innovar aunque nos demos un tortazo.

Así es! estar abierto a nuevos conocimientos es fundamental para seguir aprendiendo, y ahora que eres profe, ver a otros en acción, te da innumerables ideas que copiar, adaptar y aplicar !

Ir a clase con tus profesores de siempre, o con tus nuevos compañerxs de profesión, es un buen caldo de cultivo para crecer y desarrollarte. Hay oportunidades por todos lados de absorber y asentar lo que se aprende. Por mi parte, este año he ido a toda cuanta clase, taller y seminario de yoga, que he podido.

La premisa: Yoga_a_gogo!!

Nos encanta jugar

A los bebés les gusta jugar, sip! Jugar es tomarse la experiencia, no como una manera de competir con otros o contigo mismo, si no como una forma de disfrutar y aprender contento.

Con nuestros juguetes

Ahora que en las escuelas y universidades se dedican a “Gamificar” las asignaturas para hacerlas “jugables”, me sumo al carro de esta moda y me tomo lo de ser profe un poco así: Voy a pasármelo bien y a hacer que los alumnos también lo pasen bien aprendiendo.

El humor forma parte del juego y, aunque las bromas o chistes no tengan gracia para todo el mundo… son pertinentes si “vienen a cuento” y ayudan a los alumnos a salir de sus “dramas”.

Jugar con otros y sus juguetes

Yep! estamos de suerte! hay baby bom de profes de yoga y somos muchxs que empezamos a dar nuestras primeras clases. Tengo la suerte de mantener el contacto con mis compañeras de formación y con la siguiente promoción. Para mi es la mejor forma de seguir aprendiendo. Cuando quedamos o nos vemos antes de una u otra clase, comentamos lo que hemos aprendido, hacemos comentarios a las otras de cosas que podrían mejorarse, transiciones o ejercicios que hemos probado…

Los otros bebés te dejan sus juguetes y tú le dejas los tuyos, y es que lo de ¡Compartir es vivir! es un gran principio de la escuela infantil 🙂

Así pues, resumiendo la perspectiva del bebesote incluye varias estrategias de aprendizaje:

  •   Auto Respeto y cuidado. No te juzgues, nadie más lo hace (y si lo hace… eso no es cosa tuya)
  •   Andamiaje: Apóyate en los que saben más que tú para seguir avanzando
  •  Transferencia: Aplica lo que ves y experimentas en otros sitios en tu clase
  • Comunidad de práctica: Mantente en contacto con tus compañerxs y profesores para generar nuevos aprendizajes y compartir experiencias.

 


Este artículo está escrito por la autora del blog Nomastes.yoga. Una profesora de yoga recién titulada que cuenta a  través de su plataforma los retos y obstáculos que encuentra en el camino de dar sus primeras clases. Siempre le da a sus artículos un  toque de humor y desparpajo que nos viene de perlas y que nos quita un poco de seriedad de encima.

 

Susi, ¿por dónde empiezo? Esa es la pregunta que más os inquieta y ya tengo la respuesta.

¡Vamos!

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  1. Me encanta este articulo, yo estoy en el primer año de instructor y la verdad que me han pedido hacer alguna clase, en plan amistades y aun no me he atrevido, estoy cagada… es poco, tienes miedo de como centrarte y planificar la clase que debes decir la verdad que cuesta mucho, leyendo este articulo te animas mucho más

    creo que debería haber un soporte para los recién estudiantes de poder practicar en algún centro al menos a los principios que cuesta arrancar

    magnifico articulo

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